El mercado laboral de Jaén cierra 2025 con cifras que no se veían desde hace casi dos décadas. Según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del cuarto trimestre, la provincia ha logrado alcanzar los 242.300 ocupados, la cifra más alta desde el primer trimestre de 2008. Este «empujón» final del año deja el número total de parados en 42.900 personas, tras un descenso de 4.500 desempleados entre octubre y diciembre.
La agricultura impulsa el empleo, pero el sector servicios se resiente
El dinamismo del cuarto trimestre ha tenido un claro protagonista: el campo. La campaña agrícola ha sido el motor principal, sumando 15.800 ocupados más en la provincia. También la industria ha mostrado signos de fortaleza con un incremento de 1.700 trabajadores.
Sin embargo, no todos los sectores han seguido la misma tendencia. El final de año ha sido amargo para el sector servicios, que ha perdido 8.400 ocupados, seguido de la construcción con un descenso de 700 puestos. Pese a estas sombras, la tasa de paro provincial se sitúa en el 15,04%, una cifra sensiblemente inferior a periodos anteriores, aunque el ritmo de descenso ha sido menor que el registrado en el cierre de 2024.
La brecha de género: el paro femenino en Jaén, entre los más altos de España
A pesar del optimismo general por las cifras de ocupación, la Confederación de Empresarios de Jaén (CEJ) ha puesto el foco en una asignatura pendiente: la precariedad laboral de las mujeres. Mientras la tasa de paro general baja, la tasa de paro femenino escala hasta el 21,16%.
Este dato sitúa a Jaén como una de las cuatro provincias con mayor desempleo femenino de todo el país, una brecha de más de seis puntos respecto a la media provincial que empaña el balance positivo del año y evidencia la necesidad de políticas específicas para la inserción de la mujer en el mercado laboral jiennense.
La CEJ reclama infraestructuras para no frenar la competitividad
Desde la patronal jiennense, si bien valoran positivamente el «récord de ocupación», advierten de que el crecimiento debe consolidarse con medidas estructurales. La CEJ ha subrayado que para mantener este ritmo es vital un marco normativo que no asfixie a las empresas con costes laborales y fiscales crecientes.
Asimismo, los empresarios han lanzado un mensaje directo a las administraciones: el déficit de infraestructuras en Jaén es un lastre. Según la organización, sin una inversión decidida en comunicaciones y transporte, la provincia pierde competitividad y capacidad para atraer las inversiones que garanticen que el empleo no dependa únicamente de la estacionalidad agrícola.

