Universidad de Jaén UJA

La Universidad no es un cartel electoral: Crónica de un fiasco anunciado

Por: MIGUEL SEGOVIA

La Universidad de Jaén (UJA) es, sin duda, lo mejor que le ha pasado a nuestra provincia en su historia reciente. Es el motor del conocimiento, el refugio del talento y el símbolo de un Jaén que mira al futuro. Sin embargo, lo vivido el pasado 29 de abril en las calles de nuestra capital no fue un acto de amor a la academia, sino un ejercicio de cinismo político que la ciudadanía, en su inmensa sabiduría, decidió ignorar.

Bajo el paraguas de la «Plataforma en Defensa de la UJA», se convocó una manifestación que prometía ser un «clamor popular». La realidad, tozuda como ella sola, nos dejó una foto desoladora: apenas 250 personas, según cifras de la Policía Nacional. Si rascamos un poco en esa cifra y restamos a los alcaldes socialistas traídos en autobús, a los secretarios generales, concejales y liberados sindicales de UGT y Comisiones Obreras, ¿qué nos queda? Un puñado de alumnos y un vacío estrepitoso.

El fracaso de la instrumentalización

¿Por qué Jaén no salió a la calle? No es porque a los jiennenses no les importe su universidad. Al contrario. Es porque la gente ha detectado el hedor a precampaña electoral. Apenas unos días antes del inicio de la carrera hacia las urnas, el PSOE y otras formaciones satélites intentaron usar a la UJA como un ariete contra el gobierno de la Junta de Andalucía.

Es difícil comprar el discurso de la «infrafinanciación» y el «maltrato» cuando los datos dicen lo contrario. Resulta curioso que quienes hoy se rasgan las vestiduras mantuvieran congelada la oferta de titulaciones durante 15 años. Ha sido ahora cuando la UJA ha recibido cinco nuevos grados, cinco másteres y dos programas de doctorado, saliendo mejor parada en el reparto que universidades históricamente «potentes» como Sevilla o Granada [00:09:25]. ¿Dónde estaba entonces la plataforma de defensa?

Datos frente a pancartas

La comunidad universitaria de Jaén está formada por más de 18.800 personas entre alumnos, docentes y personal de administración [00:04:53]. Que solo asista el 1,33% de este colectivo —siendo generosos y asumiendo que todos los asistentes pertenecían a la UJA— es un mensaje demoledor para los organizadores. Los estudiantes no son peones en un tablero de ajedrez político; saben distinguir perfectamente cuándo se lucha por sus intereses y cuándo se les intenta utilizar para un vídeo promocional de partido [00:03:02].

Nuestra universidad ha crecido, tiene una Facultad de Medicina gracias a las gestiones actuales y sigue expandiendo sus infraestructuras [00:11:34]. Por supuesto que siempre faltará dinero y que la financiación es mejorable —como en cualquier institución pública—, pero elevar esa gestión administrativa a la categoría de «emergencia social» solo por interés electoral es una falta de respeto a la propia institución.

Conclusión

Si esta manifestación se hubiera convocado en septiembre, lejos del ruido de las urnas, posiblemente muchos habríamos estado allí. Porque la UJA se defiende todos los días con gestión, con excelencia académica y con lealtad institucional, no con pancartas diseñadas en una sede de partido.

El «pinchazo» del 29 de abril debería servir de lección: Jaén ya no se deja engañar por el teatro de la manipulación. La Universidad es de todos, no el cortijo electoral de unos pocos. Basta ya de utilizar lo que más queremos para arañar un puñado de votos. La UJA merece más respeto y menos oportunismo.


: FIASCO MONUMENTAL CONVOCATORIA POLÍTICA

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *