Semana Internacional de Turismo de Interior
Del 30 de septiembre al 6 de octubre se cumplen 30 años de aquel acontecimiento. Y, como el ser humano no es como el árbol, que nunca olvida de dónde germinó, no está de más traer a colación algunos aspectos de aquella Semana, en pro de algunos de los logros conseguidos.
Y, para que quede claro —y en negrita— lo que supuso aquella Semana Internacional de Turismo de Interior fue un cambio de mentalidad en el sector. Puede que, y esta es una creencia propia, el turismo pasara de una relación directa con el ocio, que la tiene, a considerarse también como una industria transversal que aporta muchos parabienes a quienes la ejercen.
Aquella semilla se plantó hace casi medio siglo. Antonio García Fuentes era por entonces presidente de una asociación empresarial que se llamaba Centro de Iniciativas Turísticas, en Jaén. En aquellos tiempos, el gusto por torrarse en alguna playa era superlativo. Crear iniciativas para que Jaén fuera un destino turístico parecía una quimera.
Pero llegó José Manuel Ledesma, que, como un león que desciende de la montaña, puso en vilo a todas las ovejas, aquellas que negaban que Jaén pudiese ofrecer nada al turista. De aquellos lodos mentales nació una frase que durante demasiado tiempo parecía definirnos: «Jaén no tiene nada».
José Manuel se hizo con la presidencia de HostelJaén y reunió a un equipo de gente capaz de acompañarle en la idea de que Jaén sí podía ser un destino turístico y, además, de primer orden.
Presentó en FITUR su proyecto de la Semana Internacional de Turismo de Interior. Y aunque Jaén tiene cuatro parques naturales y dos ciudades Patrimonio de la Humanidad, además de todo eso, la historia ha consagrado esta tierra con huellas de dinosaurios, batallas y leyendas que, con un poco de iniciativa y mucha creatividad, pueden convertir a Jaén en un referente.
Ahí están las recreaciones de batallas, como la de Bailén, o las fiestas de Moros y Cristianos de Cárcheles. Y podríamos señalar muchas más, pero creo que se entiende la razón de estos ejemplos.
Y, como anuncio de todo cuanto exponemos, está el acierto inconmensurable por parte de la Diputación de Jaén de que el equipo de fútbol sala que juega en la más alta categoría se llame Jaén Paraíso Interior. Pensemos en la imagen que se proyecta en cada encuentro. Es un ejemplo tan sencillo como significativo: ElPozo contra Jaén Paraíso Interior.
Hoy recogemos los frutos de aquello. Porque en su momento hubo un cambio de mentalidad y, aunque todavía sea escasa, con esa mentalidad se ha conseguido todo cuanto vemos. ¿Qué no se conseguiría si todos fuéramos agentes turísticos en la promoción de nuestra naturaleza, nuestra gastronomía y nuestros monumentos? Y, por supuesto, si añadiéramos la cultura en toda su extensión.
Y sí, todo es posible desde que en Jaén se celebró, hace ya 30 años, aquella Semana Internacional de Turismo de Interior.
José Romero
